BLAH!

I was choking on a Corn Flake...

Friday, November 20, 2009

María Natalí. Capítulo 22: La herencia


Escondida en la falta de elegancia a la que condena la clandestinidad, Malvadina comenzó a confeccionar parches que combinaran con sus atuendos diarios. La pérdida de un ojo no la obligaría a convertirse en una fodonga con parches de pirata, si iba a asumir su nueva condición, lo haría como pérdida de guerra y no como resignación pusilánime (antes muerta que sencilla, ay qué sencilla). Entre parche y parche, el malévolo corazón de nuestra tuerta planeaba ya una estrategia efectiva para acabar con La Chacala. Aunque no contaba con el pequeño detalle de la nueva fuerza del monstruo adquirida por medio del sacrificio de Julia, las maquinaciones de Malvadina tenían la ventaja de ser demasiado oscuras para compartirse con el público. Harta y convencida de la necesidad de recurrir a poderes mucho más eficientes que controlaran la malignidad de la aberración en la que se había convertido la muchacha vanidosa que alguna vez fuera Erika, se entregó la obscuridad por completo e invocó al meritito Satanás, el enemigo, aquél… ¡el innombrable!


La única forma de combatir las fuerzas infernales que apoyaban el despecho y la venganza de la antigua ahijada consistía en equilibrar la balanza y unirse a alguna diabólica cofradía. El único requisito que le pidieron además de una cuantiosa donación, al parecer los muchachos de la secta necesitaban calcetines, fue cumplir con los ritos iniciáticos de inmersión y cambio de identidad, mientras alcanzaba los objetivos que cada miembro debía realizar a la perfección. No se sabe cuánto tiempo pasó aprendiendo a transitar profundamente los caminos satánicos, ya que el tiempo es relativo cuando se trata de demonios, pero fueron suficientes meses como para conseguir sus metas y, claro, sobrepasarlas: ¡Malvadina se había convertido en una sacerdotisa del mal! Y, además, ¡tuerta!


Lista para regresar al mundo, Malvadina, con una nueva identidad y con influencias en el inframundo, logró localizar a Erika y empezó a acecharla. Su comportamiento animal la volvía muy predecible, atacaba cuando tenía hambre y dormía como perrito echado. La sacerdotisa satánica cubrió todas sus huellas y se convirtió en una cazadora implacable, mientras que La Chacala aprendía a dominar todos sus nuevos poderes. Una batalla campal se avecina…


En otros asuntos:


Los nervios de María Natalí siempre habían sido frágiles, pero una noticia tan sorprendente como la que Teresa le acababa de referir no sólo le hizo temblar las rodillas, por poco y le detiene su corazoncito roto. ¿Cómo era posible que Santiago Andrés se olvidara tan rápido de ella? El recuerdo infame de ese traidor la hizo recuperar sus energías y la convirtió en una roca. Ya nada la detendría, debía luchar contra su primo y tomar las riendas de las empresas de su padre. Con la muerte de Julia, ya no había necesidad de enfrentar a su caprichosa hermana, pero ahora debía recuperar el buen rumbo moral de sus inversiones. No podía permitir que la decadencia que representaba Arnulfo Buenfil de la Zarzamora y Barnes. ¡Tenía que idear un plan! Por otra parte, una vez que se apoderara de su fortuna consumaría su venganza en contra del güerito traidor.


Teresa estaba asombrada, y un poco asustada incluso, con el brillo de odio que emanaba de los ojos de nuestra costeñita-empresaria. Chanchuyos quiso disuadirla en cuanto la escuchó pronunciar para sí misma la consigna de venganza, muy al estilo villano malévolo. La ira cubrió el espíritu de María Natalí; se volvió desconfiada, sardónica e intolerante.


Los detectives, por otro lado, estaban a punto de darse por vencidos a pesar de la pista anónima y Arnulfo, muy listo y sin tiempo que perder, quería cerrar el caso, que declararan muerta a su supuesta prima y que el consejo de las compañías lo reconociera como legítimo heredero y cabeza de los negocios del difunto padre de nuestra protagonista. Extrañamente, sin embargo, una vez que Anastacio comunicó la verdad a su hija por medio de sus amigos, empezó a sentir que la faltaban las fuerzas, el aire y se desplomó como un costal de papas. Sus últimas palabras indicaron la urgencia de enfrentar a Arnulfo y murió pronunciando, casi susurrando, el nombre de una mujer, parecía verla en su agonía y así, con un “Doloritas” y una sonrisa exhaló su último aliento. Teresa y Chanchuyos se quedaron a esperar a la ambulancia, pero instaron a María Natalí a presentarse ante los dictaminadores que, comprados por su primo, aceleraron el proceso de declararla muerta. Con toda la voluntad que el dolor de ser huérfana, porque en cuanto escuchó a Anastacio decir tan cálidamente el nombre de su madre, lo entendió todo. No tuvo tiempo de reparar en los detalles, ya se lo explicarían después sus amigos, que tenían cara de saber qué sucedía. Salió corriendo, como toda la dama que ahora era, hacia la oficina de Arnulfo, quien, apunto de firmar el documento que acreditaría su papel de heredero universal, soltó un grito cuando vio entrar a María Natalí por la puerta. La entrada triunfal dejó boquiabiertos a todos por igual, se hizo un silencio abrumador que se rompió tan pronto cuando preguntó dramáticamente: ¿Quién es usted y qué hace aquí?


No se preocupen queridos lectores, no crean que nos hemos olvidado del paradero de Santiago Andrés. Después de la traumática experiencia y de su viudez prematura, no sabía cómo reaccionar. No podía pensar y se dejó llevar por el consuelo de la Dra. Ceballos. ¿Qué fue del amor que sentía por María Natalí? No lo sabemos todavía, pero lo averiguaremos en el próximo capítulo.

Thursday, November 12, 2009


Aren't there enough words
flowing in your veins
to keep you going.


Margaret Atwood

Thursday, November 05, 2009

Thursday, October 22, 2009

My dearest Anne:

No quiero abusar de tu generosidad, pero me veo en la imperiosa necesidad de mortificarte una vez más con mis despilfarros de palabras. Debo confesar que me aterra pensar en lo que me dijiste ayer, tendría que haber sido más cuidadosa con mis quejas morales, pero no me imaginé tal posibilidad.

Sé que entre los espíritus desarraigados la duda es una compleja horadadora de caminos. Tampoco puedo dejar de reconocer la serie de elementos que constituyen el caso y negarlos punto por punto. Sin embargo, más que buscar convencimiento, me gustaría que, a pesar de todo, creyeras en la sinceridad de mi afecto; sobre todo, en el lugar privilegiado al que, por todo lo que eres, has llegado por tu propia cuenta. Disculpe el sentimentalismo poco refinado al que mi preocupación me empuja, aunque sé que no disipará tus dudas.

No cuestiones las casualidades afortunadas que, a pesar de las probabilidades y las orillas sin limar, sobreviven voluntariamente en la seguridad de la reciprocidad.

Sinceramente,

Fanny

Wednesday, October 21, 2009

A mí me había dispensado de unirme al grupo, dicendo que "lamentaba verse en la necesidad de mantenerme alejada, pero hasta que Bessie no le dijera, y ella pudiera comprobarlo por sí misma, que yo no me estaba realmente esforzando en adquirir un carácter más comunicativo y propio de mi edad, una naturaleza más atrayente y vivaracha -un tanto más alegre, más franca, más natural, por decirlo así-, debería excluirme de los privilegios reservados únicamente a los niños felices y satisfechos".



Yo discordaba con el ambiente de Gateshead Hall; era diferente a sus habitantes; no tenía nada en común con la señora Reed ni con sus hijos, ni con los sirvientes. Lo cierto es que me querían tan poco como yo a ellos. No veían la necesidad de sentir afecto por una cosa con la que ninguno lograba simpatizar; una cosa heterogénea, opuesta a ellos en temperamento, aptitudes e inclinaciones; una cosa inútil, incapaz de servir a sus intereses o contribuir con su deleite; una cosa perniciosa que alimentaba gérmenes de indignación ante su comportamiento y de desdén hacia su criterio. Yo sabía que, de haber sido una chiquilla confiada, alegre, decuidada, exigente, guapa y vivaracha -aunque igualmente desamparada y dependiente de ella-, la señora Reed habría soportado mi presencia con mayor agrado, sus hijos habrían sentido hacia mí una mayor simpatía y los sirvientes habrían estado menos dispuestos a hacer de mí una víctima propiciatoria.


Charlotte Bronte, Jane Eyre

Sunday, October 18, 2009

Zoom dramático!



Friday, October 16, 2009

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is long and there is time to kill today
And then one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run, you missed the starting gun

Time, P.F.

Friday, October 09, 2009

Wrapped up in books...

Sometimes I think I'm self-obsessed!

Thursday, October 08, 2009

Tuvo conciencia también de unas momentáneas náuseas del espíritu, una especie de disgusto y asco mortal de todo, incluida ella misma. El ataque del dolor fue tan ntenso que sintió secos los labios y notó en la boca un gusto amargo, como ceniza. Era profundo, avasallador.

Caldwell, La Leyenda de Atlántida

Tuesday, October 06, 2009

La publicidad es en sí misma una forma de control, es un expediente que permite distinguir lo que es lícito de lo que es ilícito.

Bobbio, El futuro de la democracia.

Wednesday, September 30, 2009

Gatodrilo ataca de nuevo...

Tuesday, September 22, 2009

Write, write and write some more...

Esta incidencia de nuestra habla propia es la que seduce a muchos a ese infecundo gramaticalismo, que toma al lenguaje cual un caput mortuum, como algo mecánico y no dinámico, y es ella también lo que fomenta el supersticioso y vano respeto a una casticidad empobrecedora. Oprime al ánimo el condsderar la achatadora uniformidad con que se sirven del castellano los más de nuestros escritores; soyúganse al idoma en vez de soyugárselo; parece que las palabras, giros y modismos hechos les agarran y atan las deas, en lugar de ser éstas las que cojan y moldeen a aquéllos.

De tan menguada e infecunda comprensión no han de curarnos más que el estudio real y verdaderamente científico del idioma y la afirmación, sobre todo, de la libertad en el lenguaje. Caso de meditación es el que los más alardeadores de ánimo revolucionario y de espíritu independiente los unzan, a las veces, a la tiranía casticista, y se ofendan de toda lesión a la señora gramática los que de continuo faltan al respeto, sin repulgos ni remilgos, a las demás potestades. La anarquía en el lenguaje es la menos de temer, que ya procurarán los hombres entenderse, por la cuenta que les tiene, y el que se empeñe en los contrario, en su pecado llevará la penitencia. Que si los manchesterianos y librecambistas proclamaron que todo entremetimiento del Estado en las relaciones económicas es dañino, es en cuestión de lengua donde más pernicioso resulta el proteccionismo y donde el "dejad hacer, dejad pasar" rinde más beneficios.

"¡Bueno! -vuelven a interrumpirme aquí-, ¿y esa nueva palabra?"¿Nueva? Nueva no, que nada hay nuevo bajo el sol, renovada... Esa lengua... ¡paciencia!, todo se andará, que ella msima ha de r haciéndose. "Eso de desaforarse con la lengua, que ha hecho nuestro pensamiento..." ¿Y qué? ¿El pensamiento,a su vez, ¿a ley de qué he de aprisionar m pensamiento en esa camisa de fuerza y no cortarme con ella un traje, quitándole lo que le sobre, añadiéndole lo que le falte y cambiándole lo que sea menester? Pues bueno fuera...

¿Que cómo se hace eso? A la buena de Dios, cada cual como mejor se las componga, salga lo que saliere cada uno con su cadauna, y luego... ello dirá. Ello, ello es lo que ha de decir; hay que remachar en esto; ello dirá y no nosotros, ni vosotros, ni los de más allá; ello y sólo ello dirá. Así como así, será lo que haya de ser, por lo cual, ¡viva la libertad!, la libertad, que es la conciencia de la necesidad. Escribe como te dé la real gana, y si dices algo de gusto o de provecho y te lo entienden y con ello no cansas, bien escrito está como esté, pero si no dices cosa que lo valga o aburres, por castizo que se te repute, escribes muy mal, y no sirve darle vueltas, que es tiempo perdido. Y en cuanto a lo de aburrir, no olvides que más pesada que un galápago es una ardilla dando vueltas en su jaula.

Miguel de Unamuno, Escribe como quieras.

Monday, September 21, 2009

No utilicéis conmigo la hipocresía, señores -añadió despectivamente-. Decidme, como hombres sinceros, que teméis por vosotros mismos, por vuestra propia situación, por vuestra propia vida. Me pedís ayuda para suprimir a los revolucionarios, los radicales, los que protestaban contra vuestros latrocinios. Os gustaría que, desdeñando los derechos civiles que siempre hemos respetado, arrojara a los disidentes a la cárcel, les quitara la vida, les cortara la lengua, los torturara, les confiscara sus propiedades. ¡Vamos, estúpidos! Cuando los errores nacionales empiezan a hervir en esa olla creada por la injusticia y el odio, es inútil tratar de cerrarla herméticamente. ¡Que escape el vapor! Cuando los hombres hablan, pierden las energías para actuar. Dejadles que hablen, dejadles que escriban. Pero suprimidles, y el vapor hará estallar la caldera.



Caldwell, La Leyenda de Atlántida.

Saturday, September 12, 2009

Oh dance with me, oh don't be shy! # 1

Una gran cantidad de películas tiene la típica escena de baile, ya sean adolescentes con música satánica, personas con disfraces extraños, sombrerudos con botas, princesitas o hombres en mallas. Además de los musicales y las comedias, las películas serias cuentan, entre su repertorio, con ese momento específico, a veces disfrazado de rebeldía, a veces de resignación, que puede, incluso, significar triunfo, civilización o decadencia y sinsentido. La falta de baile, por otro lado, casi siempre remite a la negación explícita del minuto musical, terrible o enternecedor.

Tenemos historias que se tejen como el proceso natural, aunque accidentado, de potenciar los talentos ocultos que todos tenemos sólo por ser humanos, pero también aquellas que exponen un impulso incorruptible, inaplastable de mover los pies, aunque signifique una ruptura o dar la espalda al mundo conocido, a la familia o a los personajes fuertes, al crear un cambio en el criterio de lo considerado normal. No siempre se da a nivel global, a veces únicamente funciona como excepción que depende de las virtudes o de la innegablidad del talento de los héroes.

Otras historias no centran su argumento en esta cuestión o lo hacen de forma indirecta asumiendo una cierta moralidad relacionada con el pudor y la decencia. Algunas de estas historias demuestran la neutralidad o la necesidad del baile de acuerdo con definiciones biologicistas o naturalistas que sobrepasan el límite social convencional o construido de la norma. Por lo general, este tipo de películas asocian la maldad con situaciones amorosas concretas, poco prudentes. La típica guerra entre generaciones con distintas prioridades.

Las escenas pequeñas y secundarias en las que el baile no representa más que una forma entre otras de expresión, o acciones rutinarias sin mucha importancia, pero con significados concretos, también abogan por aceptar el movimiento como parte de la vida diaria que no se cuestiona. El baile cumple una función en la forma en que nos relacionamos unos con otros e incluso sirve de metáfora para identificar procesos donde intervienen sincronía, ritmo, intermitencia, juego, etc.

Tuesday, September 08, 2009

Ah, the lost youth...

Some will say I was a woman pretending to be a girl
I will make no comment of this I've had my fill

Camera Obscura

El otro
día me preguntaron algo muy extraño, me sentí como de 17 años de nuevo, en ese pequeño mundo en que las sutilezas tienen más importancia; distinciones que a lo largo del tiempo se vuelven un lastre o una consecuencia natural del paso del tiempo. Lo más extraño es que la duda me dejó pensando en qué tan poco obvia era la respuesta. Se supone que a los 25 años la vida adulta ya se apoderó de tus rasgos y agotó las posibilidades que a los 15 resultaban casi ridículas. Creo que desde hace un par de años olvidé que hay una diferencia operativa, en un lado la probabilidad y, en el otro, terreno inhóspito.

No sé si es la falta de ritual, de significado (desacralizar los ritos iniciáticos) o la contingencia total, pero no hay diferencia, no hay tránsito observable... sólo ligeras señales, como en los análisis de cabello o de uñas. No sé de qué depende, pero de repente me siento vieja, y ahí es cuando recuerdo todo lo que ha sucedido, que ya no importa, porque a pesar de la gran bola de nieve que parecía tan inminente, la verdad es que se derrite siempre antes de llegar al suelo. ¿Cómo determinar entonces el límite? Es extraño, conforme pasan los años se va dibujando solito, externamente, de forma ajena y sin que te des cuenta. Los requisitos del día dibujan un panorama demasiado normal para sospechar las tendencias que te obligan a seguir.

No quiero defender la juventud tampoco, creo que es la peor época de la vida, pero no me acabo de convencer de que lo que le sigue sea algo más, algo distinto. Es imposible regresar el tiempo, es imposible siquiera recordar con justicia quiénes fuimos a los 10 años, todo se cubre con un velo nostalgico, lo bueno, lo malo... se vuelve material para volverse martir o algo demasiado brillante. Ni siquiera el dolor se queda estático. No me gustaría volver a tener 16 o 18 años, es más, ni 23, pero a veces, cuando 2 años pasan sin que te des cuenta, tratas de resignificar tus moretones, las cicatrices que aparecen sin más y, entonces, todo está bien de nuevo, los errores, las oportunidades, las cosas pequeñas, todo te deja ese extraño sabor de boca, como de edulcorante. Sabes que no es azucar, pero está bien.

La acumulación de experiencias tiene el extraño encanto de redimensionar los márgenes de tu perspectiva y eso, a pesar del terror inicial, siempre es mucho más tranquilizador que la imagen del cerrojo, esos vistazos incompletos y confusos a un futuro que no existe, que ni siquiera te corresponde. La desilusión anticipada siempre se concreta, la emoción inicial desaparece demasiado rápido. ¿De qué sirve tanta preparación? Las mejores cosas son siempre azarosas.




Tuesday, September 01, 2009

Destiny is so elusive...

Estuve releyendo cosas viejas, posts ajenos... referencias de hace algunos años. Recordé de pronto una serie de coincidencias, de cosas sin importancia, guardadas por falta de uso y de significado en fragmentos recortados de instantes que no tiene sentido recordar. El tiempo pasa demasiado rápido, las cosas también. Sin darte cuenta te conviertes en otra persona, en un conjunto de otras personas que ya no entienden todo lo que se ha quedado atrás, las referencias, los juicios, las pretenciones, las expectativas. Todo lo que resultaba importante se vuelve neutro, como leche, como cualquier cosa. Creo que es imposible detener ese proceso acelerado, dejar las cosas como estaban, como alguna vez fueron... captar los momentos precisos en que esa historia que te repites a ti mismo se reconstruye como algo nuevo. No me gusta sentirme estancada, pero tampoco me gusta saber que no hay asideros. Ya no soy la misma persona, cada día es más fácil aceptarlo, dejar ir el hilo un poco. Obligarte a olvidar o a recordar es un mismo paso, es ese continuo convencimiento de que las cosas cambian y de que todo sigue igual. No hay forma de detener las reacciones encadenadas, los múltiples resultados de las decisiones más estúpidas, todo va de la mano, un desafortunado suceso de posibilidades. El otro día me di cuenta: nada se puede controlar, pero está todo el tiempo en tus manos. La autodefinición es siempre ilusoria.

Saturday, August 22, 2009

Badly done, Emma!

Ayer no pude dormir bien. Me tardé horas en quedarme dormida, una constante: el cambio de lado de las almohadas. Cuando tenía menos de 10 años uno de los tantos detalles que me obsesionaban y no me dejaban dormir era sentir cómo se iba calentando la almohada contra la cara. Era terrible, por más que la cambiara de lado, nunca estaba tan fría como al principio. Encontrar la superficie a una temperatura agradablemente fría era todo un reto, pero una garantía segura de que no tardaría mucho en perderme en la respiración constante de la gente que sí duerme de noche. Las extrañas temperaturas de otoño, más que de invierno, ofrecían siempre más posibilidades de disfrutar del frío en la cabeza, pero calentar el resto de las cobijas resultaba casi hasta doloroso, con o sin calcetines... pero una vez que las cobijas cumplían su labor, la almohada, para ese momento, ya estaba a la misma temperatura. No hay forma de ganar y, por lo tanto, pocas probabilidades de dormir.

Recuerdo otras técnicas para engañarme hasta quedarme dormida. Trataba de seguir un ritmo uniforme al respirar, por imitación obviamente, con todo y que a veces resultaba demasiado rápido o demasiado lento, pero la concentración tendía a cumplir el propósito. A veces se me olvidaba y, entonces, más que pensamientos ociosos llegaban imágenes aterradoras, algunas con forma, algunas inventadas, aunque las más terribles, de pesadillas ridículas con colores muy característicos (maniquies verdes, la gata roja, la niña sin cara). De vez en cuando lograba neutralizar el miedo, otras veces era tanto que me dejaba completamente agotada y acababa por dormir sin darme cuenta. Estaba perfectamente consciente de que esas cosas no existían y podía estar segura de saber la diferencia entre ficción y realidad, pero el terror paralizante nunca ha dado explicaciones, es demasiado autosuficiente.

Otra de las muchas técnicas que utilizaba en ese entonces era obligarme a no pensar, pero nunca sirvió de mucho. La gente sugería que imaginara un pizarrón en blanco y que cada vez que llegara una idea nueva, la borrara. Los detalles de al rededor siempre fueron distractores demasiado fuertes como para que tal cosa funcionara. No sé por qué en algunas ocasiones imaginaba un extraño conejo que se dedicaba a borrar las nuevas ideas... siempre tenía ropa diferente y a veces sombrero.

Cuando nada funcionaba y estar acostada era insoportable me levantaba a ver la tele con mis papás, aunque no siempre me dejaban quedarme, de hecho casi nunca, pero ese truco era el más eficiente. Supongo que con el tiempo, si fuera constante, perdería su efectividad, se desgastaría como todo lo demás, que en el fondo nunca ha logrado funcionar muy bien.

Durante una época usaba otra estrategia que, por alguna razón, funcionaba a largo plazo. Mi abuela me regaló un caset con canciones religiosas, lo recuerdo con un poco de emoción... era para niños y quizá lleno de mensajes subliminables... o demasiado directos, ya ni sé. Siempre me quedaba dormida, pero después de escuchar un lado completo, así que no podría decir que tenía un efecto inmediato. Dejé de escucharlo cuando de plano ya no funcionaba.

Unos años después leer se convirtió en un recurso importante, hasta que claro, los libros se acababan antes de que me diera sueño o que se hiciera de día y entonces el problema nunca terminaba. La tele tampoco funciona, me atrapa con mucha facilidad... en especial los infomercial o las películas malas.

Y como nada funciona...

Monday, August 10, 2009

So, like... yeah I've reached a major conclusion in my life: I am pathetic!

(Epic music in the back)

Thursday, August 06, 2009




Monday, August 03, 2009

Cállate y súbete!

Sunday, August 02, 2009

Fatherly advice

-Hija mía -continuó- tal vez desees casarte. Pero piénsalo bien antes de cargar ese peso sobre tus hombros. No es que yo te aconseje, sin embargo, una vida aburrida, marcada por la continencia. Puedes tener amantes. Sí, ten amantes, pero sé juiciosa. Acepta tan sólo a aquellos que te igualen en inteligencia. Conformarte con menos sería condenarte al aburrimiento y al desprecio de ti misma. Pero el matrimonio... ¡ah, hija mía! eso no te lo aconsejo.


Cadwell, La leyenda de Atlántida.

Saturday, August 01, 2009

El porvenir sólo puede anticiparse bajo la forma del peligro absoluto. Rompe absolutamente con la normalidad constituida y, por lo tanto, no puede anunciase, presentarse, sino bajo en aspecto de la monstruosidad.

Derrida, De la Gramatología.

Thursday, July 30, 2009

It were Hyper-criticism, it were Pseudo-philosophy to expect from the soul of high toned Genius, the grovellings of a common mind.



The world is pretty much divides between the Weak of Mind & the Strong -between those who can act & those who can not, & it is the bounden Duty of the Capable to let no opportunity of being useful escape them.

Jane Austen, Sandition

Wednesday, July 29, 2009

Al día siguiente la página en blanco y el tema que te obsesiona. Te entregas a ella como una sonámbula. Algo te empuja, que luego no puedes recordar. Miras lo que has escrito. Es inútil.

Empiezas de nuevo. Nunca es más fácil.





Margaret Atwood, "Nueve comienzos" en La maldición de Eva.

Tuesday, July 28, 2009

I myself did not want to sleep because I had been living for a long time with the knowledge that if I ever shut my eyes in the dark and let myself go, my soul would go out of my body.

Now I Lay Me, Hemingway.

Saturday, July 18, 2009

Wednesday, July 15, 2009

Almost no one knows any of this about Elizabeth. They don't know she's a refugee, with a refugee's desperate habits. Nate knows a little of it. Chris knew it, finally. Martha doesn't, neither does Lesje, and this gives Elizabeth a large advantage. She knows there's nothing in her that will compel her to behave decently. She can speak from that other life if she has to. If pushed she'll stop at nothing. Or, put another way: when she reaches nothing she will stop.

Life Before Man, Atwood.

Tuesday, July 14, 2009

What was once a wholesome absence of complications is now an embarrassing lack of complexity.



Organisms adapt to their environments. Of necessity, most of the time. They also adapt to their own needs, often with a certain whimsy, you could almost say perversity.


Life Before Man, Atwood.

Saturday, July 11, 2009

Declaración superprofunda y elocuente

He, tras miles de horas de reflexión frívola sobre cosas que a nadie le interesan, llegado a una conlusión:

ODIO a la gente.

Ya sé que no es ninguna novedad, pero esta vez, y probablemente las otras también, no siento culpa. Verán, la verdad es que tratar con personas es difícil, todos lo saben. Hay que estar en constante competencia y paranoia, los amigos se dividen continuamente entre verdaderos y falsos, las relaciones entre las personas siempre están llenas de expectativas traicionadas y malentendidos, no hay mucho que hacerle. Solía creer que tenía problemas de desapego y toda la jerga psicológica lite de Sanborns y películas autoproclamadas noventeras: mecanismos de defensa, máscaras, autosabotage, miedo a ser feeeeeliiiiiz. Todo esto siempre le agrega cierto misterio a por qué hacía o dejaba de hacer las cosas, pero también llena todo de una especie de atmósfera de culpabilidad, de ofensas no intencionales que deben compensarse. Y con "deben" me refiero a la obligatoriedad, todo se trata de pedir perdón automáticamente, hasta que pierde el significado y se vuelve la condición normal, la cuerdita que une a las personas en la ilusión de que quieren estar ahí.

Alguien me dijo el otro día que todo el mundo quiere algo de alguien, y claro, no niego que todos obtenemos cosas de los demás, si no, supongo que sería complicado establecer el vínculo en general, pero creo que es una cuestión de niveles (lo que sea que eso signifique). Es fácil manipular a las personas, chantajearlas y sacar aquello que buscas de ellos, implica un poco de esfuerzo, tiempo y demás, pero realmente no es nada del otro mundo (qué buena frase). La mayoría de las personas son lo suficientemente transparentes, van por la vida gritando sus deficiencias y necesidades como si merecieran dos segundos de atención. El problema es que no es así, no merecen ni siquiera esos dos segundos, aunque los exigen como si alguien fuera a hacerles caso. A veces vale la pena hacerlo, poner atención y descubrir la serie de contradicciones y extrañezas de los demás; a veces no.

El acercamiento siempre está mediado, por un lado, por quién creemos que somos, por el otro, por el interés, qué creemos que pueden darnos (para bien o para mal). Yo, por ejemplo, estoy buscando un marido rico que quiera mantenerme mientras leo novelas y me pinto las uñas, cada quién. Aunque, creo que me falta ambición, me gustan las muestras gratis. No sé, creo que en el fondo desprecio y juzgo fuertemente las faltas de caracter, la trivialidad moral. Por ejemplo, qué hay con las personas que te venden la idea de que les interesa quién eres y qué haces, pero te piden que te disculpes por qué te gusta y todo lo que has hecho. Puedes verlo en su cara, hay ciertos temas que, estrategicamente, sabes que debes omitir. No me refiero a los tabúes sociales, esos siempre son taquilleros, todo lo que sirva para el chisme; me refiero a esas palabras que te convertirán en alguien que no puede reafirmarlos como persona. Claro, les restituye algún tipo de superioridad perdida de fábrica, porque en principio nunca fueron mejores que tú. No me malinterpreten, esto se puede equilibrar bastante bien, no es tan difícil cerrar la boca, las mentiras cuestan un poco más de trabajo, pero no demasiado. Todo está en mantener el balance entre lo que la gente cree sacar de ti futivamente, lo que según ellos ofrecen, lo que estás dispuesto a dar y, por último, lo que obtienes a cambio.

Una vez que consigues el control sobre el intercambio, ¿cómo puedes seguir respetando a los demás? Es curioso... creo que en el fondo no se puede. Hay que extender los límites del respeto e incorporarlos a todo lo ajeno. El problema es que es precisamente la falta de respeto lo que asegura el intercambio en primer lugar.

Tratar con las personas es complicado, no me importa lo que tengan que decir al respecto, no se trata sólo de ser adorable y darle a todos lo que te pidan, o de no darle nada a nadie. Hay que abandonarse al respeto, ya sea del vínculo o de la distancia. Así, el intercambio es siempre gratuito, sin condición... Lo que la gente obtiene no tiene nada que ver con lo que les das.

Wednesday, July 08, 2009

It's simple... Jane is always right

I woke up feeling quite optimistic, for a change. A lo mejor tiene que ver con coser cojines, el trabajo manual puede ser muy terapéutico. A lo mejor es despertar temprano, quizá sea metabólico... luz del sol y todo eso. Realmente amo las mañanas, despertar sin que te duela la cabeza es muy agradable, tal vez fue el té, perhaps something else. Yo que sé... The thing is, Im happy... No stress. I love this kind of mornings. On the way back home I realized its all nonesense, the whos, the whats, the whens... dont need all of that... dont want all of that. I felt content. So yes, people, you are wrong.